PON PRECIO A TU FELICIDAD
» ¿Cuánto vale tu felicidad? ¿1000 euros al mes, 2000, 3000…?»

Pon un precio.
El que quieras, y luego te digo si tiene sentido.
O mejor, me lo vas a decir tú a mí.
Tu felicidad es eso que te hace cosquillitas en la tripa.
Eso que vas a recordar cuando ya nada más importe.
El dinero es necesario, sí.
¿Pero hasta qué punto?
¿Hasta el punto de tener un dolor de cabeza, permanente?
¿De ver como cada día el sol sale y se va y tú ni lo ves?
¿De sentirte asustado cada mañana cuando vas a ir al trabajo?
¿O cada domingo cuando hay que afrontar el comienzo de un nuevo lunes?
Esos momentos que pasas con la gente que quieres, sintiendo sus sonrisas, sus miedos, sus palabras, sus caricias… Eso es la felicidad.
¿Cuándo eres feliz?
¿Cuándo sientes que realmente estás haciendo con tu vida algo que tiene sentido?
Uno con mayúsculas: S E N T I D O
Yo soy feliz cuando:
- Ayudo a la gente
- Hablo con mis seres queridos
- Veo el sol
- Paseo por la playa
- Me río
- Me emociono
- Pruebo a hacer cosas nuevas
- Cuando salgo de mi zona de confort y veo la cantidad de poder que tengo
- Cuando me asusto por la inocencia de la duda
- Cuando veo a la gente mayor feliz
Y eso lo hago todos los días, lo intento al menos.
Intento que cada día cuente.
Que cada día sea único, vale que todos los días no voy a la playa o pruebo cosas nuevas, pero todos los días busco mi felicidad, me conecto con lo que me importa y me tomo un momento para hacer eso de forma consciente.
Un día no vamos a estar.
Un día se va a acabar todo.
Para siempre.
Y ese día no sabemos cuándo va a llegar.
Pero va a llegar.
Y cuando llegue ese día, ¿cuánto dinero pagarías por poder comprarte unos cuantos días de vida más?
¿1000 euros, 2000, 3000…?
Puede que mucho más, más del que hayas ganado en toda tu vida.
Pero va a dar igual, porque no habrá nadie que te consiga ese tiempo.
Entonces tu dinero dejará de tener valor, el sol no te esperará, las caricias y suspiros no se detendrán por ti.
Ese día será el final.
¿Y te gustará como has aprovechado tu vida?
¿Cómo has sido de feliz?
Piénsatelo.
Puedes ser feliz cada día, aun en un trabajo que no termine de apasionarte.
Aun con una situación económica delicada.
Aun con una salud frágil.
Ser feliz es una actitud.
Una actitud de querer sentir y ser consciente de lo que de verdad importa.
¿Qué te importa?
Piensa en la gente que quieres ¿les dices de corazón lo que les quieres?
¿Escuchas con amor a tu gente?
¿Miras el sol cuando puedes?
¿Te reservas un hueco para ser consciente de que estás vivo?
Mira tu mano, es tuya, está viva.
Es mágica, te permite sentir, tocar, acariciar.
Mira tu cuerpo. Es tuyo. Está vivo.
Es pura magia y esa magia es tuya.
¿Cómo se comportan los magos?
Los magos, los de verdad, viven cada instante.
Mantienen una actitud divertida y de misterio… hasta el final.
Conectando con el público, mirándoles a los ojos, enviándoles información con los sentidos. A través del aire.
Con las manos, con el cuerpo.
Con el sentir.
Y te tranquilizan y te asustan a partes iguales.
Eres un mago, pero no lo sabes.
Puedes vivir así, pero necesitas conectarte con esa actitud.
Retarte, salir de tu zona de confort.
Probar cosas nuevas.
Mirar a los ojos.
Tranquilizar, pero también sorprender.
Dando un punto de misterio a las cosas.
La vida es eso.
La que está fuera, no la de dentro de tu trabajo.
En el trabajo puedes ser un mago de los principiantes.
Hazlo lo mejor que puedas, da mucho de ti, todo lo que sientas que te apetece dar.
Trata con respeto, ayuda, colabora, implícate, sé un buen profesional.
Porque no te digo que no trabajes, te digo que no te anules a causa del trabajo.
Eso, si no te apasiona.
Pero si te apasiona, entonces serás un mago de los de verdad.
Harás de tu trabajo un propósito, darás lo mejor de ti y de una forma fácil y amorosa.
Eso es precioso.
Yo lo hago.
En cualquier caso, reserva energía a la vida de fuera.
Porque cuando salgas del trabajo, tienes que ser indiscutiblemente, UN MAGO DE LOS DE VERDAD.
De los que te tienen con la adrenalina a flor de piel en cada actuación.
De principio a fin.
De los que viven intensamente y hacen de cada espectáculo, un juego.
De cada oportunidad, magia.
Y de cada día, único.
Y aun así, hasta los magos llegarán al día en que todo acabe.
Que el escenario se oscurezca.
Que las luces se apaguen.
Y que el aplauso que escuchen del público, sea el último.
Y entonces ¿cuánto dinero quieres haber llegado a acumular?
100.000 euros, 200.000, 300.000…
O mejor dicho ¿cuánta vida has querido vivir de verdad?
Hoy puede empezar tu magia.
GRACIAS.
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Una profunda reflexion. Cuanta verdad hay en ella y que poco nos damos cuenta. Gracias Vanessa por estar en mi vida y acompañarme en edte camino de aprendizaje
Muchas gracias Merce!
Me alegro de que te sirva y yo también estoy profundamente agradecida de conocerte, seguiremos creciendo 😉
me encanta. gracias Vanesa
Me alegro de que te guste Mari Carmen, gracias!!