VOLVER A SER MARIPOSA
«El día que te des cuenta del valor que tienes, abrirás por fin tus alas para empezar a volar»

Eres una persona maravillosa pero puede que te sientas desconectado de todo. Es entonces un buen momento para pararte a analizar tu camino y preguntarte si es así cómo realmente eres y cómo realmente quieres vivir.
«Forzarte solo hará que no te sientas alineado con la persona que realmente eres»
oruga-crisálida-mariposa
Me gusta explicar esta idea a través de la poderosa transformación que hace una mariposa.
Quien un día fue gusano, caminando lentamente por el suelo. Viendo un nivel de la realidad pegado a la tierra, sin apenas perspectiva.
Vivía, sí.
Pero en un plano de conciencia muy bajo, pasando los días y los meses sin ser todo lo que su potencial le tenía reservado.
Fase necesaria, en las mariposas y en nosotros.
No podemos negarnos a ella, todos pasamos en algún momento de nuestra vida por ella, siendo lentos, sensibles a las circunstancias, mucho. Quizá demasiado.
Sin liderar lo que nuestra potencialidad emocional tiene.
Cuando se siente llamada a la transformación la oruga se retira a su interior
Como nosotros.
Cuando ha llegado nuestro momento de cambiar, necesitamos un tiempo de introspección. A solas. Con nosotros mismos.
Revisando quiénes hemos sido hasta ese momento y quiénes queremos ser.
Necesitamos parar. Ir más despacio, casi sin movernos para reflexionar sobre un punto crucial en la vida que va a catapultarnos a nuestro máximo potencial.
Porque a través de las crisis es cómo se desarrolla la vida
Y tras esa crisis vital, nace la mariposa. llegando a su máximo potencial, abriendo sus alas y volando llena de brillo y color.
Desprendiendo admiración allá dónde va.
Sin miedo. Viviendo al día, conectada enteramente con su máxima presencia.
Y así es para nosotros también.
Tener una crisis es bueno.
Nos pone en contacto con nuestro interior. Nos obliga a parar por que lo que está siendo nuestra vida hasta ese momento no es realmente lo que nos hace felices, lo que nos permite vivir plenamente.
Por eso tener una crisis es necesario y tomárselo como eso, es lo que nos conecta enteramente con el hecho de darnos permiso para parar, para analizar nuestra situación de vida.
Ver qué sí y qué no quiero tener para mi.
Durante el tiempo que este ser es una crisálida, se está haciendo el regalo del tiempo, del amor por él mismo, de la paciencia y la calma para ser mejor, para aceptar su evolución.
Por eso correr, exigirte estar en movimiento constante, producir, tener soluciones para todo, es un error que todos cometemos y que nos pasa factura.
Quiero pedirte que te des permiso para entender en qué fase estás, que te tomes un tiempo para analizar la situación que tienes y el siguiente estadío por el que vas a pasar.
y cuando estés preparado avanzas. No antes.
Y cuando avances, sentirás cómo es tu momento de llegar al último eslabón, el que te convierte en mariposa.
Entrarás en un estado de madurez emocional y conciencia más amplia. Viendo la vida con una perspectiva más sana, enriquecida y amorosa.
El que te muestra todo lo que tienes ahí dentro. Mostrándolo con armonía, seguridad y amor.
Porque todos tenemos ese brillo dentro, pero a veces no lo recordamos o no sabemos que lo tenemos.
Lo cubrimos poco a poco por capas de miedo, dudas, búsqueda de amor en los demás y nos olvidamos de que esto va de nosotros, de conocernos y abrazarnos a nosotros mismos.
Por dentro y por fuera.
Que es un eterno recorrido de volver a conectarnos una y otra vez.
Porque las cosas de la vida nos desconectan, nos desconectamos solos mejor dicho.
Nos desconectamos al preocuparnos constantemente, al asustarnos constantemente, al dejarnos llevar por el miedo, la desilusión, la pena, la comparación…
Por eso, tenemos que retirarnos cada vez que lo necesitemos, a un espacio de respeto. En el que analicemos el punto en el que nos encontramos y en qué punto nos hemos desconectado.
Y volver a alinearnos con nosotros mismos, otra vez. Y volver a ser mariposas, otra vez.
GRACIAS.
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Preciosa descripción de una etapa triste de mi vida, y preciosa descripción de la etapa a la cual voy entrando… Gracias!!!
Me alegra que te guste Alejandra. La vida es un continuo de pasar por las tres fases varias veces. Todos pasamos por ellas,
Mucho ánimo!