¿Sabes dónde está tu atención y el papel que juega para tu memoria?

Quién no se ha visto en esta situación: “vamos caminando por la casa, entrar en una habitación y pensar: ¿qué venía yo a hacer aquí?”
Es tan sencillo como que, si no atendemos a algo no podemos darle la suficiente fuerza como para aprenderlo y posteriormente recordarlo. Por lo que es el primer paso e insustituible.
La forma más eficaz de atender las cosas es haciendo una focalización limpia y total sobre lo que realmente queremos atender.
Para ello vamos a minimizar los ruidos, hacer varias cosas a la vez, estar con la cabeza en otro sitio y cualquier distracción que nos haga perder detalles.
Normalmente, hacemos cosas automáticamente. Lo que nos permite realizar varias cosas a la vez, pero la realidad es que entorpece mucho el recuerdo y posteriormente no vamos a tener una huella de memoria limpia de lo que hemos hecho.
Una buena forma a la hora de hacer las cosas que no queremos que se nos olviden es la siguiente:
- Céntrate en lo que estás haciendo.
- Haz solo una cosa cada vez.
- Habla contigo mismo, a modo de autoinstrucciones, de lo que estás haciendo, cómo lo estás haciendo, por qué lo estás haciendo… De esta manera estamos favoreciendo la elaboración de la información, lo que hará que se consolide más fuertemente en nuestro cerebro).
Así disminuiremos las probabilidades de cometer un error, que a veces pueden ser peligrosos (dejar el gas encendido, tomar dos veces una medicación…) y consolidaremos las cosas en nuestra memoria favoreciendo el recuerdo y con ello ahorrar tiempo y sensaciones negativas.
GRACIAS.



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