«Las emociones juegan un papel fundamental en nuestra manera de comer”.
¿Cuándo estamos ante un problema de alimentación?
La mayoría de la población utiliza “el acto de comer” como estrategia compensatoria para la ansiedad, haciendo que su malestar (ansiógeno) disminuya inmediatamente, pero de una forma errónea y con una durabilidad muy escasa. Lo que convierte a esta estrategia en algo completamente inválido y peligroso para la salud del individuo. Evidentemente, esto hace que comamos en muchas ocasiones de forma ansiosa, puesto que no lo hacemos con el fin de alimentarnos o disfrutar de la comida, sino para prevenir o minimizar un malestar, así pues, pierde toda fuente de placer o sentido saludable, para convertirse en una acción nociva y destructiva para las personas.
Aquí podéis encontrar algunas explicación con las que os sentiréis identificados, partiendo del ya conocido modelo:
“Emoción negativa – comer mal – nueva emoción negativa – restricción”,
Podemos entender la mayoría de los problemas de alimentación. Cuando conseguimos entender nuestras emociones, empezamos a calmarnos y con ello redirigir las conductas dañinas, haciendo que poco a poco podamos resolver esos malos hábitos.
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Espero que te guste.
GRACIAS.



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